Tirar el chicle en la calle es algo común en casi todo el mundo ( menos en Singapur)
En Ámsterdam se colocaron tableros en puntos estratégicos para que las personas pegaran ahí su chicle masticado en lugar de que lo arrojaran al suelo.

El creativo de esto es Jolande Penninks y la iniciativa se llama GUMBUDY pero no se quedaron ahí sino que decidieron crear el proyecto de GumShoe … se trata de un tenis rosa y su suela está hecha con 20% de chicle reciclado!

Con un kilo de chicles sale para 4 suelas de tenis!

El problema de los chicles pegados en los pavimentos afecta no solo la belleza del entorno, son focos de infección y son mortales para las aves que las confunden con alimento.