En este espacio hacemos propuestas de cambio de hábitos para llevar un estilo de vida respetuoso con la salud humana y el medio ambiente. Esto significa muchas veces que dejes atrás la manera en como por ejemplo haces el aseo de tu casa o de tu cuerpo.

Observo lo siguiente en los 4 años que tengo de dar talleres y de respoder dudas en este espacio:

1. Miedo. ¡Sí! hay un miedo a dejar lo conocido, a experimentar o a salir de la zona de confort. Los cambios son para los valientes.
Tenemos miedo de que algo vaya a salir mal, de que algo malo suceda o que se vaya lo bueno por conocido que ya tenemos.

2. Mitos. Muchas veces nos movemos a base de mitos. Los cuentos que nos creemos. Nos da flojera investigar. Y aún teniendo la evidencia en las narices, preferimos aferrarnos a los cuentos que nos hemos formado. Pero ¿qué crees? Si investigamos un poco podremos atrevernos a salir de lo que consideramos funciona o es bueno o correcto.

3. Somos «animales de costumbres». Estamos dispuestos a cambiar pero siempre y cuando no salgamos de la zona de confort, no implique demasiado y podamos seguir actuando aunque sea un poco de la vieja manera.

4. Sensación de más trabajo: Muchas veces creemos que si abandonamos tal o cual hábito, el nuevo nos implicará más trabajo. Entonces aunque comprendamos que es algo benéfico, preferimos hacerlo a la antigua, porque implica menos esfuerzo. La verdad es que no lo sabremos hasta que de verdad lo intentemos y oh sorpresa! quizás es más sencillo si cambiamos!

5. Ignorancia. Hijole la palabra suena muy fea….no quiere decir que seamos unos ignorantes. Es simplemente que hacemos muchos juicios y actuamos en consecuencia solo por que no nos hemos tomado el tiempo de preguntar, de experimentar, de investigar, de leer, de aprender.

¿DE QUÉ NOS ESTAREMOS PERDIENDO SI NO CAMBIAMOS? QUÉ CURIOSIDAD!