Howard Hughes fue un celebre norteamericano que terminó sus días obsesionado enfermizamente por la limpieza. Bueno, sin ánimo de querer imitar a éste personaje, es importante platicarles que uno de los lugares preferidos de las bacterias portadoras de enfermedades, así como de los virus, son los llaveros, las llaves que usamos a diario.

Las llaves pasan de una mano a otra, se nos caen al piso, duran toda una vida, las ponemos en el bolso, sobre cualquier superficie.

«Está comprobado que el 75 por ciento de las enfermedades que merodean tu organismo se previenen con solo poner en práctica algunas normas de higiene. El otro 25 por ciento restante tendrá oportunidad según la condición de tu sistema inmunitario».

Solución: hay que lavarlas con agua y con jabón lo mas frecuentemente que podamos o recordemos. Cuándo fue la última vez que lo hiciste? Podemos ponerles también unas atomizaciones de alcohol o bien de agua oxigenada si nos parece demasiado exagerado lavarlas bajo el grifo del agua y luego enjabonarlas y enjuagarlas.

Y por favor, no se las des a un bebé o niño pequeño para que juegue con ellas y se las lleve a la boca! A menos de que te asegures de que están limpias!